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Capitulo 1: Caída al éxtasis. (no se hagan.. yo sé que ustedes también quieren caer)
Mon nom est… No, carajo. Llamaré las cosas por su nombre, porque harto estoy de ocultar las cosas siempre. Mi nombre es Mü y tengo 27 años de edad. Me intereso ampliamente por la escritura, por lo cual me decidí en un principio a estudiar para profesor de Lengua…. Mas eso no me sirvió en lo más mínimo, pues se acrecentaron mis ansias por aprender cada vez más.
Entonces, me metí a filosofía. Luego de ello, ya que sabía pensar y pensar bien, analizar las cosas filosóficamente… me decidí a meterme a letras. Pero ahí fue donde mi pequeño “calvario” comenzó. Quizás otra persona que me oiga crea que estoy exagerando, pero no es así; de nada me serviría exagerar, pues solo estaría mintiéndole a los demás… y aunque lo haga, de nada me sirve… pues no puedo mentirme a mí mismo.
A pesar de mi edad, tengo un alumno de 34 años. No es que sea lento y que repita una y otra vez el año, o que recién entonces se haya metido en la universidad… todo lo contrario: no puede salir de ella. Muchas carreras de las presentes le interesan y apenas termina una no puede aguardar a meterse a otra. Y sí, solo una persona desquiciada podría hacer algo así: pasársela gran parte de su vida estudiando. Y no es que esté mal… pero ¿porqué tuvo que elegir exactamente meterse en letras? Luego de tanto estudiar la carrera y luego de terminar y profesionalizarme ampliamente… me sugirieron enseñar en la universidad. La materia no importa, ni mucho menos en qué horario la imparto… ni mucho menos el día ni donde queda el bendito lugar ¡nada!
Solo importa él… Cualquiera pensaría que estoy hablando de un ángel… ¡todo lo contrario! Él no es un ángel… es un demonio. Sus cabellos azulados te envuelven la vista con esa suavidad… ese color azulado despreocupado… te invita a hundir las manos en él y tironear con suavidad… No quiero ser desagradable, pero mataría por oler el sabor a canela que se desprende de su cabello… y que no tengo ni la más mínima duda de que también invade su cuerpo… o los nuestros, quizás. Sus ojos son verdes, de un color intenso, y más cerca de la pupila algunos anillos dorados se dejan apreciar con dificultad. Sí, esa mirada felina te atrapa desde el primer instante… ¿será un método para engatuzar a las personas?... ¿será un método natural de seducción?
No lo sé.
Se acercó más a mí cuando expresó sus grandes ansias de levantar la materia, ya que según él las clases que yo daba (o más bien el tiempo que tenía para desarrollarla) no le bastaba, por lo cual necesitaba un empujoncito. Y aunque sabía que no estaba bien visto aquelloo, lo hice. Le dí el material necesario y me quedé algunos minutos luego de clases para responder a sus dudas y explicar todo aquello que quería que le explicase… hasta que sucedió.
NO pude preveerlo antes… ni siquiera noté cuando se lanzó casi sobre mí. Caí en la cuenta de lo que sucedía cuando los botones volaron de su lugar correcto, siendo arrancados por medio de un tirón que demostraba la desesperación de aquel espécimen de hombre por… tenerme. ¿Porqué estaría tan urgido?
Mordisqueó de mis pezones como si fuesen pasas, como si fuesen algún dulce y sobretodo como si fuese algo exquisito, ya que su lengua se pasó por allí una cantidad de tiempo indefinido, pero sí transformada en minutos.
Desabrochó mis pantalones como si estuviese abriendo un paquete de galletas, con una facilidad que me arrebató el aire de un zarpaso… y cuando me dí cuenta que estaba recostado contra el escritorio con aquel hombre de piel color tostada, brillantes ojos verdes y pasión desenfrenada que hacía chirriar mis pensamientos y la mesa… jadeé de placer y quizás algo de miedo.
Pero no pude ver ni hacer nada para oponerme… el veía mi cara mientras caía en éxtasis a las profundidades…
Quiero ver tu cara mientras caes en éxtasis a las profundidades. Vamos a empapelarnos entre el aliento de nuestro pecado... [Deep Romance Saga x Mu]
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